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      TODOS SOMOS HUMANOS

    

    

     Mientras su mente permanece ajena a sí mismo; su vertiginoso automóvil acaba de formar parte, de una de las ocho vías, que discurren por aquel tumultuoso escalextri de tres pisos de altura.  Cada uno de sus complejos entramados circulatorios de caliente brea y alquitrán,  se encuentran dispuestos a una distancia de su  punto de destino, de varios  cientos de kilómetros.

    

   

    

    

            Entre tanto, los minutos siguen transcurriendo; mientras una joven y bella paciente se encuentra acostada y descansando sobre un suave lecho de sábanas blancas y tonalidades pálidas. A causa de su belleza perdida y fragilidad consumada; han optado por posicionar un par de hombres, al otro lado de la puerta cerrada, de su iluminada habitación.    La presencia inesperada de este par de agentes armados,  con arma en mano, vela por su corto, pero profundo sueño; ya que tendrá tiempo, para dar sus más  esperadas explicaciones.

     Transcurridas unas tres horas de rutina hospitalaria,  suben a este nivel como cualquier día normal,  unos cuatro enfermeros y dos médicos para realizar la revisión rutinaria, de cada tarde,  a algunas habitaciones; que acogen en sus cálidos aposentos a una serie de enfermos, con dolencias, bastante generalizadas.   En estos tranquilos instantes, el pasillo se encuentra  parcialmente  libre de personal sanitario, pacientes y visitantes.  Siguieron caminando en dirección hacia la habitación: "890-AZ";  conversando temas amenos y divertidos.    Y en el momento de encontrarse frente a los dos agentes de custodia;  les indica que son del departamento de Neo psicología proyectiva.  Y  han recibido la orden de realizar un test  evolutivo y emocional de la paciente de la habitación; Con la idea de saber; ¿En qué  estado neuronal  se encuentra?.    Para cerciorarse de lo qué tienen que hacer;  le muestran varias órdenes escritas,  y   cada una de sus identificaciones personales.  Los agentes  visualizan y verifican dichas ordenes;  E indican, que les están esperando desde hacia unos minutos.   El médico de  mayor edad,  de unos cuarenta y seis años,  les recuerda, por primera vez,  que han  sido enviados de parte del médico jefe.  Así que desean empezar, cuanto antes, con las  preguntas.   Los agentes dan, inmediatamente,  vía libre a su trabajo;  Y  les  desean suerte.  El médico y representante del variopinto grupo, les ruega que entren con ellos,  en la habitación; ya que toda ayuda es agradecida. Los agentes aceptan su ofrecimiento, relajan las armas en dirección inclinada hacia el suelo, e indican que están preparados para realizar su siguiente cometido.

     Tras emitir una pequeña sonrisa, el representante del pequeño grupo; todos desean entrar,  a modo de piña,  dentro de la habitación.  El médico más joven de la pequeña formación, con cierto titubeo, comienza a girar el pomo de la puerta. Y comenta con sonrisa en mano, que espera que hoy sea un día tranquilo y sosegado.   A medida que van abriendo la hoja de la misma, hacia adentro. Comienzan a notar un cierto cosquilleo que recorre desde la punta de los dedos de sus pies hasta el extremo más alejado de sus ordenados cabellos.    

     Uno a uno, comienzan a introducirse, ordenadamente, en la habitación; logrando sentir la escasa luminosidad de la misma. Intentando evitar, entre paso y paso, cualquier ruido que pueda sobresaltar a la desconocida paciente, que permanece ajena y distante a sus nuevos invitados.  Dos de los sanitarios  detienen el paso a ambos lados del cabecero de su cama metálica; y los otros dos agentes permanecen inmóviles y callados frente a sus fríos y brillantes pies.









            Cuando estuvieron a punto de  romper sus sueños idílicos;  Uno de los agentes le sugiere en un tono de camarería,  si pueden ponerse delante de la puerta; para evitar cualquier intrusismo que pudiera alterar su trabajo.   El mismo médico responde que no hay  problema alguno en hacerlo.  En el trágico instante de girar, lentamente, sus protegidos cuerpos hacia la puerta. Reciben, sin contemplación alguna, un sin fin de disparos insonoros. Cuyas ráfagas eléctricas y letales impactan brutalmente contra sus protegidas espadas. Pero por desgracia, sus protecciones blindadas no son suficientes par evitar la penetración de aquellos rayos azules y luminiscentes; que terminar por impactar y destrozar sus espaldas.  Produciendo en escasos segundos, desde que recibieron el primer impacto, su rápida muerte. Finalmente, sus dos cuerpos fríos terminaron por desplomarse contra el áspero e inerte suelo de la habitación.   Y a causa de este brutal acontecimiento,  la joven se despierta sobresaltadamente, y comienza a gritar con fuerte desgarro; nada más ver aquellos charcos de sangre que emanan y bañan aquellos dos cuerpos tumbados y sin vida.  Rosáceos y gelatinosos líquidos  que cubren y ultrajan la belleza de parte de aquel suelo, formado por  brillantes azulejos en blanco y negro.   En escasos segundos,  la tranquilidad del lugar se resquebraja en mil pedazos; Debido al cruel desgarro de su gélida garganta que pide una ayuda, que parece que nunca va a tener.

     Una y otra vez, intenta quitarse de encima aquellas manos y brazos violentos, que golpean con furia y rabia, su frágil y convulsivo cuerpo; mientras intentan sacarla a empujones y a la fuerza de su áspera cama.  La sucesión constante de sus gritos y espasmos logran atravesar las cuatro paredes de su habitación; que incondicionalmente produce un desconcierto incontrolado de personas, que empiezan a correr de un lado a otro; o intentan atrincherarse en el interior de sus habitaciones; esperando, no saber; ¿Qué está pasando, realmente?.  Pero por mucho que intenta defenderse; logran agarrarla por los brazos y por los pies. Miembros que intentan doblegarse con golpes y retorcimientos de sus macabros agresores.  Finalmente, la sacan por la fuerza;  Y comienzan a disparar a diestro y siniestro;  Matando e hiriendo a pacientes y sanitarios que van encontrando, desafortunadamente,  a su paso.  A la vez que siguen avanzando, violentamente, y en sentido contrario,  al mismo sitio que habían llegado.  Sus  gritos de desesperación, se entremezclan con el resto de enfermos y visitantes indefensos que corren aterrorizados por el largo pasillo.  

     Y  a pesar de todo aquel brutal e inesperado ajetreo;  la joven testigo fue llevada, en todo momento,  a rastras y con insultos, en dirección hacia una de sus salidas de emergencia.  Para poder lograrlo, deben seguir  disparando contra paredes, techos, suelos y a todo lo que se cruza a su paso.  Cinco minutos después,  hizo acto de aparición, varios agentes  Silanceros  que comenzaron a repeler la brutal agresión; matando a dos de aquellos falsos enfermeros.    Pero el intercambio de disparos entre ambos bandos, llega a un límite de extrema crueldad y tensión; Que aquello,  más bien, parece  ser un incontrolable campo de batalla.  Y aunque existen demasiados obstáculos, a causa de todo este  caótico intercambio de disparos eléctricos e insultos;  los asesinos logran introducirse,  lo más rápido que pueden, a través del marco metálico de una de sus salidas de incendios.   Tras ellos, los agentes del orden siguen con su imperioso destino;  salvando todo tipo de obstáculos creados por las violentas ráfagas eléctricas.  En su lucha contrarreloj, fueron separando y tropezando en su duro camino, con un montón de escotes de yesos, hormigones, ladrillos, restos humeantes de pintura, cristales rotos y maderas carbonizadas.   Pero apenas, atravesaron el ancho hueco de la puerta blindada, los disparos e insultos siguieron repartiéndose entre los defensores del orden y el resto de asesinos; que corren o permanecen escondidos en los incontables recovecos de la alta escalera, que frente a sus ojos emerge.    

     Inesperadamente, tras las espaldas de un pequeño grupo de veinte agentes que intentan defenderse y proteger a enfermos y familiares, de aquella lluvia incesante de chispas y rayos.  Hace acto de aparición,  alrededor de unos cuarenta hombres armados y con falsas ropas sanitarias, que comienzan  a dispararles; Acorralando  a los descoordinados silanceros,  por los tres costados.   Varios de ellos, sufren impactos directos contra la cabeza, el pecho y la espalda;  Lo que produjo su violento y frío desplomé contra el maltrecho suelo, que está rebosante de cascotes, escombros y sistemas eléctricos y luminosos, parcialmente  destruidos.   Otros en cambio, sufren heridas leves y de consideración en brazos, piernas y hombros.   Pero el goteo de disparos, siguieron siendo continuos e interminables; mientras la joven permanece acorralada y llorando, tras la hoja metálica  de aquella gruesa puerta de incendios.    Cuando todo está a punto de acabar mal, para los que se encuentran en minoría; hace acto de aparición,  un grupo numeroso de Sharkers, o  cuerpos especiales;  que hacen su vertiginosa entrada a través de ventanas, altillos, huecos de ascensor, y todo lo que pudiera servir para tal efecto.  Incluso, se puede escuchar con estremecimiento, la presencia de los oscilantes Tasmallinos.  Estos no son más que pequeños artilugios electrónicos; capaces de volar y rotar por sí mismo, a una velocidad  vertiginosa.   Su pequeño tamaño le sirve para poder moverse, como pez en el agua,  entre toda la incontrolable humareda; Producida por los interminables y desgarradores impactos.   Su principal cometido es la de servir de guía remoto a francotiradores; que no tardan mucho,  en disparar e impactar de lleno sobre los diferentes puntos vitales de sus agresores.  También, poseen la capacidad de atacar y devorar a su paso, con destructivos sistemas de dientes rodantes y oscilantes, todo lo que consideran como extraño.  Por lo  tanto, su presencia comienza a desmoronar a los pocos delincuentes que intentan mantenerse en pie; No sólo, por el hecho en  sí, de que les ataca indiscriminadamente, y ferozmente.  Sino que arranca y desgarra sus húmedas carnes, ante su  propio y enloquecido horror.  Y a pesar de ello; el intercambio de disparos no pierde fuerza en ningún momento.  A la vez, que esto está ocurriendo. En el otro lado de la puerta,  un pequeño grupo de Silanceros y sanitarios  intentan conducir, muy amablemente, al resto de inquilinos y visitantes de la planta, a una zona más segura.  Poco a poco, la zona de combate se va pringando de abundantes restos de sangres y trozos de carnes esparcidas por  paredes y tramos de escaleras, pertenecientes a  ambos bandos. 

     Y a medida que los minutos discurren como sangre en tintero; fueron cayendo heridos y  muertos de uno y otro color.  Circunstancia, que se fue complicando ante el hecho de hacer su fugaz aparición,  una densa niebla  de aspecto seco que discurre  por el ancho hueco de la escalera y sus anchos y  largos tramos de escalera y descansillos; Desapareciendo de la vista, y por unos breves instantes, todo el lugar.    Entre tanto,  en el interior  del edificio de unas veinte  plantas, se produce un revuelo caótico de pacientes, sanitarios y visitantes; que corren a la desesperada, en busca de una salida del mismo infierno. Finalmente, acaba el tiroteo,  y fueron reducidos los únicos supervivientes; apenas doce agresores.   El resto de los atacantes permanecen tumbados, tanto heridos como muertos,  sobre aquel suelo polvoriento.  La joven,  en cambio, se encuentra sentada y aferrada a un par de metros de ellos;  ocultándose detrás de una de las puertas blindadas como si hubiera visto al mismo diablo.  Al final de  todo aquel desgraciado intento de secuestro;  no recibió más que una leve capa de polvo y golpes de metal; que impactaron levemente contra su frágil cuerpo. Que además de encontrarse alterado; sus ropas están rotas y sucias. Y  lo único, que le ha quedado como señal de lo ocurrido; no es más que  una pequeña marca rosácea en un lado de su cuello. Posiblemente, a causa,  del roce de alguna minúscula astilla de metal. Pero nada más.   Y en el momento de acercarse,  un par de agentes armados,  hacia los tipos reducidos que permanecen con los brazos cruzados y colocados encima de su cabeza.  Se escucha un extraño zumbido,  acompañado de una fuerte explosión de fuego y  metralla que hace  impacto directo contra las fuerzas del orden; que comenzaron a gritar, desgarradamente;  Debido a la perforación de sus carnes, por infinitos y diminutos trozos de metralla.    Aquel acto de barbarie,  les fue retorciendo de dolor y agonía; Mientras los menos afortunados,  continúan desangrándose sobre el frío suelo de metal y acero.  Rápidamente,  los agentes que no han sufrido impacto alguno; o pueden mantenerse de pie. Empezaron a sacarlos con desesperación del lugar.  Siendo trasladados, inmediatamente, y no con pocos problemas, a algunas habitaciones contiguas;  para ser asistidos sanitariamente; lo más rápidamente posible.  El resto de los cuerpos de los asesinos se volatilizaron en indeterminados trozos microscópicos de carnes, entremezclados con astillas y restos polvorientos de la propia construcción.  Rápidamente, y entre golpes y empujones, la joven superviviente fue llevada, tras sufrir un desmesurado shock emocional,  a su habitación; Para ser, inmediatamente,  ayudada con apoyos emocionales y psicológicos.   Durante los siguientes minutos, aquella planta se fue llenando de una gran cantidad de profesionales sanitarios; que empiezan a realizar las primeras curas y operaciones a los supervivientes de tan aberrante masacre.  Tanto enfermos,  visitantes y personal de sanidad van siendo trasladados, a contrarreloj,  a un sin fin de habitaciones y salas especializadas; Para poder ser tratados,  cuanto antes,  de sus heridas y desangramientos inesperados.   En  apenas cuarenta minutos,  todos los inquilinos del hospital de apoyo,  Número  108, fueron desalojados de sus habitaciones, salas especializadas o diferentes departamentos como bares y restaurantes; para ser llevados a otros edificios más cercanos, o a vehículos preparados para tan agria necesidad.   

     Y por último,   el lugar fue tomado por decenas de diferentes vehículos y cientos de agentes de los distintos cuerpos de Silanceros y Turokais; que dudan y no saben, por dónde empezar.  En el preciso instante, de estar toda la zona controlada como  el espacio terrestre y  aéreo;  Rápidamente, fue puesto un dispositivo de control y vigilancia, obteniendo como la primera causa de la explosión que ambos asesinos o suicidas; Aunque esto está por verificar;  portaban con o sin su consentimiento,  una bombas camufladas en sus ropas, y  que fueron detonadas desde el exterior.  Por lo que se ha  dispuesto una gran cantidad de dispositivos humanos y electrónicos movibles; para encontrar el cómo y el origen de la explosión.  A medida que pasan los minutos, se van obteniendo las primeras hipótesis de lo ocurrido; Y los primeros incordios con los medios de información y prensa, que intentan romper las barreras de contención;  Con la intención de ser los primeros, en obtener la noticia al respecto.   Aunque se ha creado un auténtico revuelo por lo ocurrido,  nadie sabe; ¿Dónde se encuentra el inspector Ewil?.   Quizás, este tomándose un sábado sabático.  Repentinamente, y sin su aprobación; el detective Ocular obtiene la orden de custodiar y proteger a la testigo; ya que su presencia, tiene tintes de ser algo más que un intento de violación.  él en cambio, se encuentra en otro lugar, distinto al del parque; ya que apenas haber revisado el lugar.  Lo único que ha encontrado en las mediaciones de los hechos, una pequeña joya que parece ser un diamante rubidíe.  Por suerte, no ha sufrido alteración externa y física posible.  Además, de tener diversos restos de sangre sobre su cuerpo diamantado.  En estos momentos, los están analizando en algún departamento gemológico forense.   Y él,  en cambio, se encuentra a varias horas del hospital.  En especial, porque ha sido informado por entomoforenses del CEN;  De haber sido encontrados restos de sustancias inorgánicas dentro del cuerpo y pulmones de una de las víctimas; como algunos insectos y microorganismos que pertenecen a zonas concretas del continente de Meloc.  El lugar, en él que se encuentra; está catalogado como zona prohibida. Debido a que es uno de los espacios reservados que protegen en perfecto estado, extraordinarios ecosistemas, de gran valor bioecológico. Pero él está allí, por otras razones. Concretamente, porque han encontrado leves indicios, en los dos cadáveres, que demuestran la existencia de algún tipo de insectos, perfectamente adaptados a un entorno extremadamente hostil; que se encuentra en las mediaciones de la entrada de una gran cueva. Junto a él, se encuentra un par de entomólogos forenses y dos agentes armados. El resto de personal formado por patólogos, agentes de seguridad, forenses, investigadores de distintos campos de diagnóstico, y otros miembros de distintos servicios criminológicos, están dispersados por encima y alrededor de esa gran construcción cavernosa. Dubil y el resto de miembros de su pequeño y peculiar grupo, tienen sobre sus cabezas, un flexible casco, y delante de su boca, una pequeña mascara respiratoria. Él oficial encargado de la investigación, le indica; que al ser revisado parte de esta gran superficie. Encontraron, gracias a su información, en la gran caverna que tienen frente a sus atónitos ojos, una imagen dantesca y espeluznante. - Hecho que no esperaban encontrar -. Ante su ignorancia, prefiere seguir escuchándole; Por si acaso. Concretamente, hace unos veinte años. Al escucharle; Dubil le pregunta; ¿Qué tipo de hechos?. El oficial, le responde que no tardaran mucho en conocer. Llegado a este punto de la conversación; le invita a seguirle. Ya que desea enseñarle un hecho bastante inusual. Su joven interlocutor, sin mellar palabra alguna, acepta su ofrecimiento. Y comienzan a caminar hacia la entrada de un oculto agujero; que está situado horizontalmente sobre una pequeña superficie rocosa y verdosa. Cuya limitada extensión permanece cubierta por ramas de arbustos y árboles secos, con sus correspondientes hierbas y flores multi colores. A continuación, le comenta que esta zona es propensa a un tipo de combinaciones de las acciones químicas y mecánicas de las aguas subterráneas, que se denomina modelo Kárstico. Y a medida que empiezan a destapar y a atravesar, uno a uno, aquel agujero considerable; y realizan los primeros pasos de descenso hacia su oculto interior. El teniente, se sitúa el primero, y el resto de los presentes activan sus lámparas de iluminación; Lo que les permite caminar con un poco más de libertad visual. Los ojos de Dubil observan con admiración y sobrecogimiento, aquellas construcciones naturales; formadas por decenas de oquedades y galerías de dimensiones considerables. Espacios en los que carecen de luz nítida y brillante. Llegado a este punto del viaje; comienza con sus profundas explicaciones. -¡Amigo!; ¡Mío! -. "Según nuestros primeros diagnósticos, es probable que en este lugar; ocurriese una inestable intromisión psicofísica de tamaños desproporcionados, que de algún modo, afectó a su colonia reinante". "¿A qué tipo de colonias, te refieres?". - Me refiero a una espectacular comunidad de quirópteros; o comúnmente, conocidos como murciélagos -. "En algunos de estos huecos cavernosos, aunque no los veamos, llegan a contarse unos miles de miembros, pertenecientes a la especie, orejudo pelirrojo". - Y a causa de las gélidas temperaturas, existentes en algunos de estos espacios habitacionales; sus cuerpos están, parcialmente, cubiertos por una fina capa peluda, elástica y fina -. "Sus alas, también, son elásticas, y con una envergadura de punta a punta de hasta un metro, más o menos". - Y por último, su constitución alar abarca desde la barriga y la espalda hasta las patas y la cola -. "¡Qué tiene que ver esto, con lo que estamos hablando hasta ahora!". Su inesperada interrupción, crea cierto asombro a su acompañante. Reacción que es muy loable, para alguien que no entiende de lo qué le están hablando. - Me refiero que este tipo de mamíferos alados -; - Y según nuestras deducciones; más bien, gracias a un primer análisis óseo de los miles de esqueletos de estos mamíferos, que por aquí aparecen rotos, desmenuzados, resquebrajados e incluso, esparcidos -. - Demuestran que ocurrió, un desproporcionado cambio organizativo y de comportamiento, dentro de la macro comunidad -. Prosiguen descendiendo por estrechos pasillos y galerías naturales. También, consiguen atravesar con cierta dificultad, algunos cruces con simas inclinadas. - Este inesperado resultado coge más fuerza; al descubrir profundas e irregulares marcas dentales de su misma especie, sobre las superficies óseas y porosas de la misma comunidad -. - Lo que demuestra que dentro de la macro cueva, ocurrió un brutal e impactante enfrentamiento con dramáticas consecuencias, entre los mismos miembros sociales -. Los ojos del detective observan atónitos aquellas irregulares construcciones naturales que discurren sobre sus techos rocosos e irregulares. Ante su curiosidad y asombro; le indica que son producidas por la erosión de las continuas corrientes subterráneas de agua, que discurren a varios niveles. A medida, que siguen su espectacular descenso; intentan evitar, despertar a la comunidad dormida de sus moradores; que permanecen dormitando con la cabeza hacia el suelo, y agarrados con las fuertes patas, a las miles de estalactitas que por allí, florecen. Y teniendo como única ayuda, sus pequeñas lámparas luminosas que están situadas en el centro de sus protegidas cabezas. El agente continúa hablando; intentando no tropezar con algunas piedras y rocas sueltas que está encontrando por el resbaladizo camino: "Looo extraño de todo esto, es la sucesión continuada de episodios de canibalismo". Repentinamente, sus pies estuvieron a punto de tropezar; por lo que emite un gesto de alivio. Pero no por ello, va a dejar de hablar: "Este último dato, hay que tenerlo en cuenta" -. Prosigue descendiendo, sin dejar de mirar al frente. - Sobre todo, porque su alimentación está basada en peces y frutas -. "De ahí, la gran importancia de la pesca, para su supervivencia". - Sin olvidarnos, que posee un exclusivo y potencial sistema de radar, tanto en su búsqueda y captura"-. "Como te estaba diciendo; Este inexplicable fenómeno aconteció en un cincuenta por ciento de sus habitáculos; lo que produjo una gran anarquía de sangre y horror". A medida que camina, intenta controlar el ritmo cardíaco y respiratorio de su humedecido cuerpo. Porque hablar y caminar, a la vez, por aquella superficie de piedras y rocas sueltas; y mirar de vez en cuando, para atrás; se hace bastante complicado y peligroso. - Tras la tempestad, vuelve la calma -. - Y a pesar, de haberse realizado un exhaustivo diagnostico sobre las causas de su muerte -. "Debido a este suceso tan desconcertante; Antes de venir a vernos; realizamos un estudio psicofónico al lugar -. "Y ante nuestra sorpresa, percibimos digitalmente que la frecuencia de kilociclos era superior a lo normal -. "¡Qué significa, eso!". "Me refiero que uno de los sistemas que tiene para orientarse, es lo que llamamos ecolocación; O más bien, conocido como la técnica de emitir ondas ultrasónicas, para posteriormente, ser recogidas e interpretadas, en el momento de rebotar, en cada uno de los obstáculos que va encontrando a su paso -. "Pero hasta aquí quería llegar". - Ya que según nuestros analizadores; indican que la frecuencia de los ultrasonidos eran superiores a lo establecido -. "Lo que indica, que es algo extraño e incomprensible, para un tipo de construcciones geoambientales como esta". - Sin olvidarnos, que también hemos localizado diferentes marcas, que indican que toda su construcción, ha sufrido violentos movimientos tectónicos y litosféricos de tamaño considerable -. "Así pues…. - Otra vez, estuvo a punto de resbalar. Para evitarlo, apoya con fuerza el talón del pie izquierdo hacia atrás, y consigue ponerse erguido. - … como te estaba diciendo, es probable que hayan sufrido un ataque psicosomático del tipo paranoico psicodepresivo asesino -. - Lo que desencadenó en un baño de sangres y vísceras -. "Hasta la cruel necesidad de devorarse unos a otros".







          - Te aseguro que también, nosotros estamos tan sorprendidos como tú -. - "Pero es lo que hay"; - Ya que debes pensar, que de todo lo que hemos estado hablando hasta ahora, no son más que simples conjeturas -. "Porque hasta la actualidad, no tenemos nada sólido a lo que atenernos". - Sólo exhaustivos y serios análisis realizados a ambos lugares -. "Sin embargo, en estos momentos, están analizando los huesos con carbono catorce y otros sistemas de diagnóstico -. "¡Entonces!; ¿Qué tiene de especial este sitio? -. "¡En un principio, nada!". - Pero hace unas horas, nos preguntamos; ¿Cómo ha llegado estos insectos y las microscópicas sustancias inorgánicas al interior de sus entrañas? -. "Si como muy bien sabemos, son los mismos elementos circunstanciales, que ahí, en este lugar". - Y sorprendidamente, observamos, que bajo nuestros pies, existen enormes grietas y profundas hendiduras, que no han aparecido por vía natural -. - Incluso, puedes sentir un leve olor a quemado -. Al escuchar aquello, las pituitarias de todos los presentes, absorben extrañas sensaciones que denotan, haber acontecido, bajo sus pies, un descomunal fuego -. "Superficie que en un principio, escondió, lo que andábamos buscando". - ¿Qué buscamos en concreto? - Los ojos del detective ocular saltan vuelta y media. "¡Un dato que se nos pasó de nuestros pensamientos!". - ¡El qué! - Vuelve a insistir. - "Pues algo que reina bajo nuestros pies". Al decir aquello; todos rompen de alegría y admiración; al observar frente a ellos, la majestuosa presencia de un largo río subterráneo, que discurre a unos cincuenta metros por debajo del suelo. Hermosa visión que les hace pensar; Lo efímero que es su existencia. Ante sus recíprocas dudas; El agente da una orden silenciosa a uno de sus subordinados. Y por arte de magia, hace acto de aparición, una luz envolvente y artificial en todo el gran espacio habitacional. Inexplicablemente, a ambos lados de la orilla del ancho río, aparecen, de la nada, dos grandes habitáculos horizontales, repletos de viejas camas, aparatos de alta tecnología y un sin fin de mobiliarios y aparatos operativos en desuso. Y después de haber recorrido, horizontalmente y cuesta abajo, casi tres kilómetros; Aquella nueva situación les deja sin habla. Durante un cuarto de hora, siguieron caminando y observando aquella vieja construcción de roca y metal; que envuelve bajo su larga y ancha cúpula de piedra y rocas, sus diferentes dependencias; con sus respectivos servicios e instrumentales en desuso. Observan con sorpresa, la presencia de camas de hospital, incubadoras inutilizadas y mesas destrozadas, repletas de un sin fin de oxidados instrumentales quirúrgicos. Por lo que todos se preguntan; ¿Cómo puede haber llegado allí; todo esto?. Y además; ¿Cómo se ha podido conservar, perfectamente, aquella gran sala de aspecto sanitario y quirúrgico. Y aunque descubren que existen diversos impedimentos visuales como las densas capas de polvo; y los diferentes elementos arquitectónicos naturales o espeleotemas como estalactitas y estalagmitas; o simples y desconocidas salidas como urgencias, que por allí, persisten. Continúan caminando entre viejas y destartaladas camas de hospital. Dubil y el resto de los hombres observan con admiración y sorpresa, todo el material quirúrgico y sanitario que abunda sobre las mesas de acero, que se apoyan sobre el suelo polvoriento, por medio de viejas ruedas; realizadas en el mismo material. También, distinguen entre tanto polvo y roca desperdigada, algunos armarios de acero, y viejos aparatos de descontaminación y esterilización de este tipo de instrumental metálico. Lo más extraño, es descubrir que todo aquel material está destinado a un uso concreto. Lo más posible, es que se utilice para temas relacionados con la maternidad; ya que mucho de los instrumentales están conectados con actividades de parturientas, como cesáreas y operaciones post natales. También, descubren decenas de medianos botes cilíndricos rotulados; que en su interior permanecen sumergidos en formol, y en perfectas condiciones, algunos fetos humanos; y abundantes restos orgánicos, como cordones umbilicales y columnas vertebrales. Aquel descubrimiento crea cierto horror. Surei, le comenta que nada más recibir los resultados de la autopsia; fueron al exterior de la cuerva. Y fortuitamente, descubrieron un ruido típico de los ríos subterráneos. Pero inexplicablemente, apreciaron por diversos aparatos de diagnostico X; que existían evidencias de existir considerables cantidades de acero, hierro y cobre; Minerales inexistentes en está zona. A causa de esto; un par de grupos de investigadores y geofísicos rastrearon toda la caverna; Y por arte de magia, descubrieron, lo que están viendo. De ahí, que inmediatamente, fuera llamado. La primera hipótesis al respecto, indica que era una zona de partos, cesáreas prematuras y recuperaciones post partianas. Pero; ¿Por qué allí?. Una cosa es cierta; que en este lugar, existía la energía necesaria para poner en funcionamiento todo este entramado. Resultado cierto, al ser avisado por varios técnicos secuenciales, de la existencia de descomunales cilindros de hidrogeno bioplasmáticos; Combustible de gran poder energético. Sin olvidarse, de grandes transformadores y multiplicadores eléctricos. Por otra parte, ellos mismos, han descubierto en algunos tramos deteriorados, una compleja red eléctrica; que une decenas de nexos electromecánicos con ambas orillas del ancho río. Incluso, en el interior del lugar, se puede apreciar, la existencia de dimensionados generadores, acumuladores y repartidores eléctricos. Repentinamente, descubren algo que no esperaban encontrar. Y es la presencia de varias incubadoras multiorgánicas; concretamente el modelo: "XK 658". Este modelo, en desuso, es bastante más viejo que los actuales. Pero igual de efectivo. Dubil les explica, que es una incubadora, de considerable tamaño. Y se utiliza para el transporte de óvulos fecundados y encriptados genéticamente. Frente a su curiosidad, observan que están totalmente vacías.








      En este campo está algo más puesto que los entomólogos y el resto de los presentes. Así que opta por explicar un poco, sus considerables funcionalidades. – Su principal cometido, son la corrección y ampliación de las características genéticas -; - Es decir, de su madre y padre adoptante; y de la persona que dona -. - Por lo tanto, es como si creáramos vida, con genes cruzados de los tres beneficiarios -. - Especialmente, se realiza para evitar y corregir, cualquier dolencia o enfermedad mutable, presente o futura -; - Para poder ser, posteriormente,  transplantado a mujeres, en edad no fértil -. - Pero lo extraño, es; ¿Cómo han llegado hasta allí -.  - Si son aparatos especiales y de utilización restringida -.  Ante su asombro, aprecia que uno de los tipos, extrae de un bolsillo externo, un diminuto  analizador ambiental.  Realiza una pequeña pasada superficial sobre la parte superior de una de las mesas. Y le indica, que existen restos evidentes de sangre y restos fetales, como ADN;  proveniente de placentas, partes físicas internas y externas de fetos, no consumados. Esto significa que por medio de reproducción asistida; fetos humanos de apenas unos tres días de vida, son tratados y transportados a un tipo de aparato similar; para ser introducido en el interior del órgano reproductor femenino; tras el acople del cordón umbilical de su nueva madre. Método natural, donde el niño en evolución, puede recibir el alimento, y los cuidados adecuados de su nueva madre -.  .- Es una forma de poder reproducir, un hijo propio -. "¡Exacto!". – ¡Mi teniente primero! -.  "Lo único que puedo decirle al respecto de todo esto".  – Es según mis informes -; - Este tipo de técnica se usa en zonas, en las que se corren riesgos más altos de abortos y desovulación. - ¡Cómo Marte! -. "¡Exacto!" – La deducción de Dubil, le produce cierta admiración. "Aunque existen otros lugares". - ¡Quizás, tengas razón! -. – Pero, todas las pistas nos conducen allí -. "¿Por qué será?".  . - ¡No lo sé! – "’Es probable, que en el pasado, fuera algún laboratorio clandestino".  – Pero, es muy extraño -. "¡El qué!"-.  – Pues al hecho, de que la mayoría de los aparatos de aquí; y algunos de los instrumentales -. "¡Sólo pertenecen a altas ramificaciones científicas!". - ¡Ya me entiendes! -.  "¡La verdad que sí!".   - ¡Entonces!; - ¡Me quieres decir Dubil, que es bien probable, que nos encontramos ante un laboratorio clandestino, de venta de óvulos y neo fetales! -.  "¡Puede ser!"; - Aunque estoy abierto a otras consideraciones -. "¡De qué tipo!". - ¡No lo sé! -. "¡Otra cosa!".    "¿Qué tiene que ver, el tipo del parque?; Con todo esto -.  "¡No lo sé!".  – Pero, creo, que pudo haber trabajado aquí -. "¡Y de alguna manera, fue infectado por el virus; para evitar que hablará".  – ¡Pero es lo único que tenemos! -. "¡Por ahora!".  A pesar de esto,  seguirán investigando, y recogiendo muestras; para ser inmediatamente analizadas. Para lograrlo, han avisado a varios helicópteros sanitarios con sus correspondientes profesionales.  Dubil, entre tanto permanece unos minutos más en el lugar, revisando cualquier pista; mientras las horas corren como enanos cabezones por una ciudad, que espera de nuevo la llegada de un atardecer y un anochecer.






     Por un lado, millones de  habitantes vuelven a sus casas; después de haber realizado varias horas de trabajo, o simple, desfogue emocional. Y otros millones salen de ella, para empezar a trabajar  o a divertirse en amplias zonas lúdicas. Para poder lograrlo,  algunos lo hacen a pie, otros en coche o en moto,  o simplemente en alguna línea tardana como la 115.   Este viejo autobús realiza  largos recorridos por las zonas pertenecientes a la clase media obrera.    Su trayectoria rocambolesca sigue haciendo sus paradas rutinarias, durante toda la tarde hasta bien entrada la noche.  El conductor del autobús intuye que su final de trabajo,  debe estar entre las once y doce de la noche.  Da gracias a Dios, por no haber tenido molestia alguna durante su largo recorrido; Teniendo como única compañía, la imperiosa presencia de varios lineales,  formados por iluminadas farolas que va encontrando a su paso. Aunque no hay que bajar la retaguardia.  En especial, porque puede que el destino le juegue una mala pasada; ¡Quién sabe!.   Pero por ahora,  los kilómetros recorridos siguen aumentando. Y el conductor del  autobús, da muestras de ser un tipo  bien alimentado y  con aspecto algo cansado.    Intuitivamente, dirige la mirada hacia el reloj  de muñeca.  Y   observa con gran agrado que  escasamente falta  una hora y cuarto  de jornada intensa;  para acabar con su actividad laboral;  por lo menos por este día.









     A la par que el voluminoso vehículo propulsado sigue su curso natural. Intenta con escasa fuerza,  controlar la caída  continua y centelleante de sus cansados párpados. Estos le indican que es  bien necesario un buen descanso;      Quizás es  debido a que  lleva  más de nueve horas continuas conduciendo.  Tiempo suficiente que le permite  visualizar con total nitidez como se van adentrando en una solitaria calzada con apenas luminosidad artificial.    Al llegar a la penúltima parada,   realiza una breve detención,   y  observa con expectante curiosidad;  y a través del retrovisor central,  los lentos movimientos de descenso de una hermosa mujer  de aspecto delgado y curvilíneo; cuya edad,  debe rondar  los  cuarenta años;  Aunque su belleza le sigue delatando.  Y  el contorneo dulce de sus finas caderas, y su  sensual forma de pisar el último peldaño de la escalera,  que está situada en la parte de atrás del mismo vehículo; Le está volviendo loco por momentos.    Finalmente, percibe como se cierra la puerta y  reanuda  la marcha. 









     Minutos después de conducción,   dirige levemente la mirada hacia el espejo retrovisor,   y   observa con alegría    que apenas  quedan unos  siete o ocho  pasajeros.   Esta pequeña cantidad,  le promete cierto alivio ante la posibilidad  de  poder acabar un poco antes su jornada de trabajo.   A pesar de ello,  siguen atravesando  varias calles hacia delante;  llevando en todo momento una velocidad de crucero de unos  130 Kilómetros por hora.  Minutos después y ante el asombro de todos,   sienten un pequeño sobresalto bajo sus pies.    En un primer momento,  no le da  importancia alguna;  ya que piensa que ha  sido la posible intromisión bajo el chasis, de algún socavón  que ha encontrado por el camino.    Dicho  sobresalto,  produce un efecto rebote en alguno de sus  doce propulsores  osciloscópicos  inferiores.    Aunque para poder  cerciorarse del imposible problema;   toma la decisión de revisar  el panel de diagnostico de cada uno de ellos.  Y  siente alivio al ver que no ha sido más que un leve choque de unos de sus chorros de aire, con algún pequeño objeto como restos de gravilla o una pequeña piedrecilla.









   

           Vuelta a la realidad,   sigue  sin tropiezo alguno con su recorrido rutinario hasta llegar a la  última parada.   Y   en el momento de  situarse paralelamente junto a su penumbrosa  marquesina, observa con cierto malestar y asombro la presencia de  un extraño tipo de aspecto famélico y cansado.     Además de parecer  enfermo,  apenas da   muestras de poder mantenerse de continuo en pie.   Pero por otro lado;  ¿Qué  puede él decidir?; No es  más que un simple trabajador.    Así pues,  detiene el vehículo paralelo a él;  y espera a que la puerta delantera se vaya abriendo;  para terminar diciéndole que es  el final de la parada. Mientras el resto del pasaje comienza a levantarse con la intención de descender por la escalera de acceso trasero, que aún se encuentra cerrada.   

           Inesperadamente y ante su asombro,  el  tipo le responde en un tono entrecortado que no hace falta que se lo recuerde.   Sin mellar palabra alguna,  apoya con cierto temblequeo,  una de sus blanquecinas   y temblorosas  manos  sobre la barra vertical de apoyo de la  misma puerta principal.  Y por último, decide por sí mismo, subir  al interior del mismo.     Y en el preciso momento de encontrarse a su altura,  le vuelve a increpar en un tono algo molesto que es  la última parada.  Pero el tipo le pide disculpas, y le indica que no se encuentra muy bien. Y que necesita ir a un lugar más seguro; para descansar.   Nuevamente  le sugiere  en un tono algo más relajado; que le llevará a un sitio más tranquilo.









                Finalmente,  y  como último recurso a sus débiles súplicas,   deja unas sucias monedas sobre la  barra de cobro. Y espera obtener su respectivo ticket.   Al dar por terminado aquel extraño entorpecimiento;   el conductor permanece confuso y desconcertado. Incluso se da  a entender a si mismo, que aquello realmente no está pasando.     Desconcierto que se volatiliza en el  momento de percibir con cierta claridad como  uno  de sus débiles costados  da   muestras de estar mojado con un líquido oscuro y rojizo.    Ante aquella  expectante visión, y ante el temor del resto del pasaje;    le indica que no se encuentra en condiciones de permanecer allí dentro.  E incluso, le invita a llamar,  desde su biocomunicador de empresa a una ambulancia.   Pero por mucho que le deseará otra cosa; El tipo le sugiere,  enseñándole sus sucios y agresivos dientes, que le dé un billete del dispensador electrónico.   Al no obtener la respuesta esperada,   le repite un par de veces más,  que coja su maldito dinero y que le diera, por favor,  su  correspondiente  billete.     El conductor le vuelve a responder que su estado no es  el adecuado para estar allí.  Por lo tanto, no está capacitado para  poder acceder a su interior;  teniendo como única y  mejor opción, la de ir al hospital más cercano.   Para poder hacerlo,  le vuelve a ofrecer la posibilidad de llamar a una  ambulancia.   Pero en cambio,   el tipo no parece  ceder a sus sanas intenciones.







           Una  y otra vez,  insiste  que le diera su maldito billete; Llegando a tal punto la tensión,  que ninguno de los pasajeros se atreve a meterse en la fortuita disputa.  Finalmente, el conductor decide abrir la puerta de atrás; esperando que todo el pasaje descendiera  por él.   Pero para su desgracia,  no pudo;   ya que inesperadamente,   y ante el sobresalto de los presentes,  le indica con arma en mano que le complaciera;  mientras el resto del pasaje debía regresar,  nuevamente,  a sus respectivos asientos.






       Ante su inesperado y sobresaltado asombro,  el conductor del detenido vehículo permanece durante  unos breves segundos frío e inerte;  deseoso, quizás, por otra parte, de no saber; ¿Cómo va  a  reaccionar?.   El resto del pasaje, en cambio,  permanece sentado en cada uno de sus asientos, con la mirada vacía y atemorizada; de lo que puede pasar a partir de aquí.  Los siguientes minutos son tensos y asfixiantes. únicamente, el tipo sigue   apuntándole la sien derecha, en espera de recibir su jodido billete.  Tras mil y un abatares; de lo qué debe hacer.  Decide coger las riendas él mismo,  y  le ruega con  tesón, y suma tranquilidad; que le llevaría a donde quisiera.    Pero, para poder hacerlo,  le ruega amablemente, que debe dejar salir del amplio habitáculo al resto de los ocupantes.  Al observar que no está dispuesto a hacerlo: gira con cierto temor y lentitud su húmeda cabeza.  Sus ojos horrorizados observan con pavor y tristeza, la entrada del maldito cañón. Para más inri; le pregunta en un tono bastante relajado; ¿Cómo se llama?.   Quizás, con la sana intención de darle un poco de sentido a todo eso.  - Me llamo Johany. – Pero, él,  en ningún momento, deja de apuntarle a la frente.  - Pero es algo que a ti, no te importa. -  Por el tono de sus palabras,   parece  estar muy cabreado.  - Seguro que te encuentras, bien.  –  Observa que apenas puede mantenerse en pie.     Y a pesar de tener  la apariencia de enclenque y enfermizo; él sigue  apuntándole con aquella arma pequeña, en espera de reiniciar la marcha a la dirección, que él mismo va a elegir.   Así pues, le sugiere que pusiera en marcha el  autobús. Y  en caso de no entender sus sanas intenciones;  le presiona, una vez más, y con mayor fuerza,  su húmeda frente. Aquel acto, pronto le da los frutos esperados. Rápidamente, el conductor indica al pasaje que permanezcan tranquilos y en silencio,  en sus respectivos asientos.   Y  en el preciso momento de pulsar el cierre de la puerta delantera;  El supuesto agresor comienza a tener  los primeros síntomas de sudores;  causados, quizás por la consumición de algún tipo de estupefaciente.    A pesar de no encontrarse muy bien,  observa como el enfadado conductor gira con brusquedad la cabeza al frente,  agarra con fuerza el  enorme volante de dirección,  y  reemprende  la marcha hacia algún lugar, no concretado aún.    Poco a poco, el enorme vehículo comienza a avanzar  por  aquella infinita calzada de aspecto penumbroso;  con la intención, quizás,  de que aquel tipo decidiera abandonar su infructuoso empeño, en cualquier momento. 

   

         Transcurrido un cuarto de hora, más o menos, de  conducción; y a una velocidad inferior a los 60 Km. / hr.  Vuelve a insistirle, que ese no es  el lugar más adecuado para él.   Pero al ver nuevamente la boca del arma frente a su sudorosa sien;  le aconseja que se siente, y que le llevara al lugar, que él quisiera.  Mientras el resto del pasaje no sufra percance alguno.    Entre tanto, el agresor le responde, una y otra vez, en un tono alto y amenazante  que no preguntase tanto; Especialmente, cosas que no le conciernen para nada.   Vuelta a su inexistente presencia, coge su ansiado billete, y comienza a caminar   con paso corto e inestable hacia uno de los asientos traseros.







         A medida que sigue avanzando; sintiendo que el vehículo, lleva la velocidad adecuado.  Sigue avanzando hacia los primeros pasajeros de las filas más cercanas;  mientras observan horrorizados la presencia de aquella arma, que apunta  todo lo que pilla por banda.   En el instante, de detenerse junto al asiento seleccionado. Apoya  una de sus blanquecinas palmas sobre la parte superior de su respaldo. Y hace un leve amago de querer sentarse sobre su dura posadera.  Llegado a este punto de tensión, siente, inesperadamente, una  violenta convulsión; que le hace doblegarse, soezmente, la mitad de su frágil tronco sobre aquel duro respaldo de madera.   Circunstancia que fue inmediatamente captada por uno de los pasajeros de aspecto corpulento y obrero; que inmediatamente opta por abalanzarse violentamente sobre él;   Produciéndose en breves,  pero intensos momentos un aparatoso e irracional forcejeo.



         Aquel violento acto, se convierte  durante unos cortos,  pero intensos minutos, en  una descomunal descarga de rabia y descontrol entre ambos  pasajeros.  Los golpes y puñetazos peinaron, sin rumbo alguno,  parte de aquel amplio habitáculo; ante el asombro y horror del resto de los asistentes.   Y entre intercambios de patadas,  mordiscos y puñetazos, se escuchan inesperadamente, y ante la sorpresa de todos los asistentes,  una violenta ráfaga de impactos eléctricos.   Produciendo, inmediatamente, el tambaleamiento del grueso obrero; que cae de espaldas sobre él rígido y  frío   suelo interior;  tras recibir varios impactos directos sobre su ancho pecho.  Desgraciadamente, la calma llega, nuevamente, al lugar;   Aunque para obtenerlo,  uno de los presentes yace, brutalmente, sobre aquel bodegón de sangres y brillos plateados. 




Cuadro de texto:


     Aquel primer acontecimiento, no ha hecho más que empezar.  Aunque se intuye, en el ambiente; que a la par que el tembloroso tipo se va incorporando  lentamente, el resto de espectadores; lo mirarán con extremo pavor. Sobre todo, porque no saben; ¿Qué está  pasando allí?.    Lo único que  pueden ver por ahora, es  el brillo oscuro de su  pequeña arma, y en posición amenazadora.  Esperando saber; ¿Quién es  el siguiente en su lista?.  Cuando logra ponerse erguido, una vez más;  comienza a propinar  salvajes patadas en parte del cuerpo frío del  obrero. A la vez, que increpa burdos insultos a cada uno de los asistentes; de lo qué les puede pasar.  Sino le hacen caso de una putanna vez.    Seguidamente, avanza con paso rápido hacia el puesto del conductor. Y apuntándole con el arma en la cabeza; le indica que siga   conduciendo,   o  el próximo será él.  Los minutos siguieron avanzando; a la par que los kilómetros, van aumentando. De donde aquel tipo de aspecto enfermizo fue recogido.    Inesperadamente,   siente como de una de sus anchas mangas,  comienza a bullir  un sin de finos regueros  de aspecto gelatinoso  y rosáceo,  de un hedor insoportable e inhumano.

       

         "A veces la muerte no es presagio de desgracias;  Mas bien,  es una forma de dar un  toque a aquel, que en vida, no supo; ¿Qué hacer?".     (V.S).


     Inhumanas  fueron sus palabras,  al sentir como retornan a su cuerpo y mente,  aquellos dolores internos que se hacen más molestos e inaguantables.   Incluso,   la presión de cada uno de ellos, se va  haciendo tan insoportable e inhumana; que empieza a modo de consuelo,  a vociferar  con gran virulencia  contra todos los allí presentes.   Una vez más,  sus manos empiezan a tambalearse ante su asombro y terror.  Incluso, tiene  el extraño presentimiento que todo su cuerpo comienza  a perder fuerza.  Aunque,  el resto de los asistentes no se inmutan siquiera de allí.    Sus  ojos, en cambio, denotan un profundo terror  y pavor; de lo qué puede estar pasándole.    Preguntas sin contestar, ante una nueva aparición de una sucia lluvia de continuos e inestables mareos,  e incontrolables retorcijones internos; que le hacen doblegar  hasta el extremo de emerger  de su  interior,  gruesas manchas de líquido;  que continúan manchando parte de sus sucias  y arrugadas ropas. 

      Después de estos últimos minutos de terror y desconsuelo;  el aterrado conductor  intenta  calmar su  sufrimiento, pero es  imposible;  ya que el mal se va apoderando de todas sus entrañas.   En cambio, el agónico  secuestrador protege y aprieta,  una y otra vez,  su estómago con la mano libre y ensangrentada;  y con la absurda intención de dominar al demonio que se va cociendo en su interior.   Pero el sufrimiento se va haciendo cada vez más insoportable.   Inesperadamente y ante el asombro de todos,     escucha   un leve sonido, casi humano,  que emerge ante su rota sorpresa.   Alza tembloroso  el rostro húmedo en dirección hacia el origen de aquellas tiernas y sinceras palabras.  Y observa que hay frente a su sucia presencia,  una anciana bonachona  que intenta  calmarle amablemente.  Pero por muy bueno que sea uno; No siempre la respuesta es  la correcta.   Ante la sorpresa de todos los asistentes; el tipo  le escupe serpientes envenenadas,  y  le indica que no debe acercarse.   Pero al ver su insistencia de dama salvadora,  se descontrola y  le propina un  violento empujón contra  el duro suelo.  

      Y en el instante que intenta apuntar con el arma  a la dolorida anciana, se escucha un leve zumbido  que proviene  del mundo exterior;    Concretamente, de la parte delantera de la amplia luna de cristal transparente del vehículo en movimiento.     Aquel  desconocido ruido,  en leves milésimas de segundo,  hace  impacto lleno contra el frontal craneal del malherido tipo;    Produciéndole su muerte instantánea e inesperada.   Fortuitamente, y ante la alegría de sus víctimas,   su escuálido cuerpo  cae  violentamente de espaldas contra el suelo húmedo, quedando en posición arrodillada.  





      Por razones inexplicables,   su  inerte y fría espalda permanece de rodillas y a escasos dos metros de la pared frontal del mismo vehículo.   Aunque lo más extraño de todo ello, es  el hecho en sí; de carecer de cabeza alguna.  Es decir, se ha volatilizado en su totalidad; desperdigándose en pequeños trocillos por todo el frío suelo y sus cuatro paredes.   Aunque, lo que realmente, preocupa al resto de los supervivientes;  contando con el conductor;  es  la aparición y desaparición del  zumbido que  vino y se fue tal como había aparecido.  Llegada la calma y expectación total al destartalado lugar; el atónito conductor observa con estupefacción el perfecto estado;  en él que se encuentra la luna delantera.  Siendo  el único testigo directo de todo ello;  que percibe nítidamente  y con gran asombro,  como la luna frontal  se ha deformado, en parte, hasta tomar la forma natural de la misma;   Destruyéndose únicamente la inexistente cabeza de  aquel cuerpo enclenque y enfermizo.

     

     

     




      Pero todo lo malo lleva, siempre,  bajo el brazo, algo bueno;  ya que el resto  de los   invitados  del teatro de las tragedias han  vuelto a nacer.

    

   "El mundo gira y gira; Y tú sigues siendo el centro de todo el mundo. Bienvenida seas amiga Vida"

   

     Durante los posteriores minutos a la solución de esta descomunal tragedia,  se produce un enorme vacío de inseguridades e interrogantes; de todo lo que ha pasado tiempo,  atrás.    Quizás, nosotros no fuéramos directamente culpables de lo ocurrido;  pero no debemos olvidar, que existen alrededor de nuestro entorno vital,   miles de personas sumergidas en interminables penurias;  que no conllevan a otra cosa, que a la destrucción de la propia especie humana.   Así pues,  somos indirectamente culpables de hechos inexplicables y trágicos  como este.    Pero por ahora, no podemos hacer nada.  únicamente, dirijamos nuestra mente a las terribles consecuencias;  traídas y llevadas al interior de las mentes de cada uno de ellos;  que se van cociendo, sin saber siquiera; ¿Qué es lo que ha pasado con la cabeza del tipo, de sonrisa inexistente?.   Como en todo cuento de lobos;   el primero  en tomar la iniciativa al respecto,  fue el conductor;  quien sale, tímidamente, de su puesto de gobierno.   A continuación, comienza a caminar con paso tembloroso  hacia la anciana yaciente.  Al detenerse junto a ella;   le toma varias veces el pulso de su muñeca.  Y observa con cierta tranquilidad que aún tiene  vida;  Existencia  sumida en una inconsciencia que cuelga de un frágil hilo de seda.  Ante su asombro y sorpresa inesperada;  siente que la anciana respira.  Noticia que fue inmediatamente  transmitida al resto de los presentes.   Sin mellar palabra con el resto del alterado pasaje. Se acerca, y coge   la chaqueta que tiene  puesta en el respaldo de su asiento.    y   la coloca suavemente sobre su frío cuerpo;  en espera de recibir la atención médica adecuada. Seguidamente,   indica   a los únicos supervivientes, en uno tono serio y comedido,  que no deben moverla del suelo; para seguidamente  pedir auxilio  por su Bio-Comunicador  Central.

    

    

CAPITULO IX

 

EL DIABLO BUSCA A QUIEN VACILAR

 

     Los minutos de tensa espera se van haciendo eternos; mezclándose con truculentas sangres de inciertas esperanzas y  truncados sueños.    Sueños que en aquellos momentos, no son más que tristes bodegones de sangres y carnes pintadas, por todo el interior metálico del silencioso autobús de línea.     Uno a uno, comienza a  intercambiar miradas, como si de ello dependiera su supervivencia.  Pero nadie se atreve a salir de aquel aterrador lugar, lleno de restos de sangres y aguas pestilentes.   Transcurridos unos 20 minutos de asfixiante espera; logran escuchar, repetidas veces, decenas y decenas de sonidos estridentes y entrecortados; que se vuelven,   cada vez más, intensos y provocadores;  a medida que se van encontrando más cerca de ellos.   Al lograr centrarse; en lo qué realmente está pasando.  Suplican a un Dios que fuera eso,  lo que tiene  que ser.  Aunque para descubrirlo, tengan que abalanzarse violentamente y a la desesperada contra  las ventanas del estacionado vehículo.   Permitiéndoles ver con cierta incertidumbre, como  los cuerpos de seguridad y emergencia corren a ayudarles; encontrándose posicionados  a escasos   metros del origen de sus problemas.  Y a causa de todo este caos emocional; emergen cientos de lágrimas de alegría y desesperación, que golpean con furia sus vidriosos ojos; A la espera de encontrar entre golpes y gritos de desesperación, la libertad que tanto ansían.

     Transcurrido el esperado tiempo de ardua espera; cada uno de aquellos vehículos se van  situando  estratégicamente  y en forma circular,  alrededor de aquel maltrecho autobús de pasajeros.   Poco a poco, y con gran rapidez,  decenas de Silanceros comienzan a tomar posiciones en  aquel nuevo lugar de atrocidades.  A pocos minutos de acabar aquella maldita noche,  algunos agentes Turokais comienzan a poner en funcionamiento,  todos los dispositivos de sanidad necesarios, para aliviar toda está cruel enfermedad social.   Entre tanto, un gran convoy formado por ambulancias, furgonetas, coches, motos y camiones;  se distribuyen organizadamente por toda aquella enorme zona alterada, por un hecho tan indescriptible como son los asesinatos de otros congéneres. Otro de los grupos presentes en el alterado lugar, son los Psicofaicers;  Cuerpo especializado  en apoyar psicológicamente a los supervivientes del Nivel Team (Trastorno Emocional de Acontecimientos Múltiples).  Por lo tanto,  para alcanzar un gran efecto tranquilizador  y  anímico en las posibles víctimas; se han  dispersado diversos sistemas modulares como tiendas de contención, para  alcanzar en escasas horas, una posible estabilización emocional pausiva en  los neo potenciales  enfermos psicológicos.   Y  en escasa media hora, se ha conseguido un  complejo y perfecto sistema de  protección alrededor de un radio de varios kilómetros del lugar de los hechos.   Y a medida que van realizando sus trabajos, los diferentes  psicólogos y  psiquiatras, a los escasos supervivientes de la violenta matanza.  Se obtienen los primeros resultados de las primeras evaluaciones y almacenamiento de información de lo sucedido; que van siendo encriptadas por expertos Silanceros del cuerpo de grabador de datos.  





     Por el planten existente en toda la macro superficie,  se puede entender, que aún queda  mucho trabajo por realizar.   Sobre todo para los agentes Turokais que  trasladan  en una camilla, el resto del cuerpo del supuesto asesino hasta uno de los helicópteros; que lo trataran en una primera instancia;  para la búsqueda de un posible y bien necesario diagnóstico.   Evitando en todo momento, que pueda sufrir alteraciones externas, que afectarán su  frágil  estado vital; ya que va ser transportado a un búnker especializado en estudios Post Mortem de grado: "10XA".





     A los escasos minutos del abandono del enorme vehículo volador;  hace su aparición en la escena del crimen, dos enormes aeroplaneadores  de formas lanceoladas.  Lo cual crea una gran  expectación en la mente de los únicos supervivientes.   Su imperiosa presencia,  indica  que aquello va a traer un gran revuelo entre todos los asistentes; que se mueven velozmente en busca de cualquier explicación al respecto.  Dentro de sus enormes cuerpos, se encuentran posicionados diferentes departamentos visuales,  encargados de la recreación fiel de  cada una de las escenas ocurridas desde la recogida del asesino hasta su inusual muerte.   Y  a medida que las nuevas circunstancias siguen su  curso natural,  se puede distinguir en el centro de  un pequeño grupo de Oficiales y Sub Oficiales encargados de la nueva investigación, la silueta conocida del inspector Ewil; Cuyos ojos denotan no sólo sorpresa,  sino repulsión, por todo lo que está ocurriendo, últimamente, en la ciudad.  Y a la vez que el resto de acompañantes van  intercambiado posibles hipótesis de lo ocurrido;  comienza a caminar,  acompañado de dos agentes armados,  en dirección hacia la entrada del macabro autobús; mientras el resto de oficiales permanecen perplejos y estáticos a escasos metros del lugar del crimen.



   

   

     En el fugaz  instante de encontrarse frente al acceso principal del autobús.  Comienza a sentir una fuerte descarga emocional regresiva;   sensación que va acompañada, en todo momento, por una  fría capa de sudor; que se va entremezclando entre pensamientos negativos e imágenes de un pasado casi olvidado.    Repentinamente, su pierna derecha  da muestras de flaqueza al presenciar con expectación el alterado lugar de los hechos; más bien parece  un teatro de sangres y vísceras.  Apoya tímidamente  el pie derecho en el primer peldaño de acceso al teatro de los horrores, y siente una extraña sensación de asfixia y culpa.   A pesar de ello,  decide seguir subiendo las últimas  huellas de piso, seguido de su subalterno que parece  no encontrarse bien por momentos; Quizás, por carecer de una mayor experiencia,  al ser más joven.    Deja, finalmente, de caminar;  nada más colocarse en el punto exacto,  donde ha sido encontrado el asesino, en la extraña postura de arrodillado; lo cuál indica  que algo ha impactado fuertemente contra su frágil cabeza; Si,  algún día la tuvo.    Por el contrario, Ewil  sigue cavilando; A la vez que sus alterados ojos, observan la presencia de abundantes restos  de sangre,  esparcidos  sobre el suelo metálico de su macro interior, y en parte de sus frías y metálicas paredes.  Y  ante la inesperada presencia de dos camilleros Turokais,  se retira  cuidadosamente hacia uno de los laterales del alterado habitáculo, y observa con asombro como transportan en el interior de una  envoltura   térmica y transparente,  el cuerpo inconsciente de la anciana;   víctima que, minutos antes, ha sufrido  una   brutal e indeseada agresión.    

    

   

    

  

    Dentro de este sofisticado receptáculo se puede  apreciar con total nitidez,  una desconocida disolución gaseosa y blanquecina que envuelve  todo su cálido cuerpo, en estado de grado profundo de inconsciencia;  pero con un pulso vital controlado, en todo momento.    Rápidamente,  fue llevada hacia una de las ambulancias  aéreas del lugar;  para ser transportada  con urgencia  al Hospital Central de Silenza.   



   

   

     Mientras esto sucede,  un concurrido grupo de forenses, criminalistas táctiles y operadores Ciber presenciales siguen recogiendo infinidad de  trocillos carbonizados y otras sustancias pestilentes, de aspecto semi acuoso; que deambulan por toda la superficie cúbica del ancho habitáculo; Con la esperanza de encontrar una respuesta lógica a todo ello.  Entre tanto,   nuestro inspector puede visualizar como segundo plano,  el cuerpo sin cabeza de la víctima; cuya intangible existencia queda reflejada fielmente sobre la superficie flotante de una fina pantalla infográfica, que se ha  instalado a escasos centímetros de distancia de uno de los laterales del autobús.  A pesar de no ser el verdadero cuerpo, su hiperrealidad crea cierto sobrecogimiento al resto de los presentes.   

      Con cierto estupor, pregunta a uno de los Investigadores Turokais;  ¿Dónde está lo que falta?.   El agente con cierta ironía, extrae con cuidado un pequeño frasco de uno de los bolsillos  de su bata blanca;    y  sin mellar palabra alguna,   se lo coloca a la altura de sus vidriosos ojos.  En aquellos efímeros instantes de observación,   Ewil  aprecia la existencia de pequeños objetos bañados en líquidos transparentes y acuosos;  que parecen ser, no más que, diminutos restos de carnes que posiblemente son de origen humano.  - ¿Qué es eso? – Su curiosidad puede más que sus ganas de estar callado.   -  ¡Da la extraña sensación de ser algo viscoso y gelatinoso! -;  - ¡Cómo si fuera carne! -;  - ¡Digo!; ¡Yo! -.   -  ¡Sí! – Su respuesta además de ser escueta, fue directa.     En estos duros momentos, quien vuelve a coger la palabra;  fue su asombrado interlocutor: "Es una parte pequeña del  Encéfalo  del presunto asesino".   -  Concretamente,  del cerebelo -.   -¡Ehhhh..! -;  -  ¡Eso  es horrible! -  No da crédito a lo que está  escuchando.   - ¡Y el resto! -  Reitera su negativa, a aceptar aquella  ilógica contestación.  – El resto está esparcido por el suelo, o se ha convertido en una sustancia acuosa y pestilente -;  -¡Es decir, se ha derretido como un polo de chocolate en verano! – Intenta  dar cierta alegría en el ambiente.   - Si se fija Usted bien,  parte de sus estructuras celulares han sufrido una congelación intensa; Y el resto que es líquido,  es parte, también, de su estructura cerebral -.  - Pero está zona celular ha sufrido una extrema congelación, de unas tres veces superior, al hidrogeno Culey -.   - ¡Por lo tanto, si su calor corporal entrará en contacto con este pequeño resto, se desharía entre sus dedos  como si fuera agua! -.  –  Da la sensación de haberlo convertido en un helado poco apetecible -; - ¡Ya me entiende! -. - Por lo tanto,   podemos decir, a ciencia a cierta,  que su cabeza sufrió una demoledora descarga de origen desconocido;   pero con una temperatura de extremo frío -.   - Y que al golpear el frontal de su cabeza, según los testigos,  produjo una fuerte explosión y vaporización desde su zona más interior hasta la más externa –.  - Y le puedo asegurar que mis hombres, llevan varios minutos, recogiendo muestras de agua contaminada;  ya que no ha quedado resto cárnico de la cabeza del asesino -.  - Más que pequeños restos como este -; - ¡Se conoce su identidad! – Espera por lo menos, conocer su nombre.   El agente le responde que están en ello. Aunque, por ahora; y a pesar, de tener el ADN, intacto; No existe registro de identidad alguno.   

     Los siguientes  minutos fueron corriendo como tinta en papel. Y  a la vez, que el Inspector y sus subordinados abandonan el lugar, en compañía de decenas de focos de gran potencia luminosa de luz negra,   y en  dirección hacia una de las pequeñas tiendas levantadas en el lugar de los hechos. Un concurrido grupo de  Turokais continúan  los estudios  pertinentes con apoyo de elementos de alta tecnología  tanto de la zona externa como de la superficie interna del autobús.  Sin olvidarnos de la luna delantera que tantos quebraderos de cabeza está  creando.   Ajeno a todo ello,  nuestro desanimado  Detective sigue  adentrándose  con velocidades altas de hasta doscientos veinte kilómetros por hora,   por caminos solitarios y  en  compañía de su hermosa testigo; que parece  estar sumida en un profundo y triste silencio.   El  ruido de su potente coche se mezcla armoniosamente por aquel intransitado camino de arenas, hierbas muertas, ramas secas y  piedras; que  indican que faltan escasos metros, para llegar a las decenas de hectáreas de cultivos de maizales  y  cereales, que abundan por toda su macro comarca. 

     Minutos después, y llegado a este solitario lugar,  se mimetizan, perfectamente, hasta desvanecerse por completo, en el interior de aquellos grandes campos;  formados por  flexibles y dormidas vidas vegetales. Todo ello observado,    a través de uno de los sistemas visuales internos, que controlan y vigilan cualquier movimiento imprudente de  aquellas grandes superficies coloreadas.





     "Dicen que dentro de la mente de los humanos, existe el otro mundo. Un lugar donde podemos crear y destruir a nuestro antojo nuestra propia humanidad".

   





CAPITULO X



EL OTRO MUNDO



     A medida que los recientes rayos de sol  comienzan  a atravesar muy nítidamente las primeras capas del cielo;   sus ojos  se van adaptando, paulatinamente,   a la nueva realidad.  Por lo tanto,  su joven acompañante permanece callada y sumida en su propio mundo de miedos y temores resentidos.  Durante unos largos instantes, no parece  bullir conversación alguna entre ambos;  hasta que tuvo la sorpresa de presenciar como su hermosa acompañante rompe  su  nutrido silencio; mostrando, a la vez, una pequeña, pero satisfactoria sonrisa:   "¡Gracias, por su ayuda!".  Dubil queda momentáneamente sorprendido por sus palabras.  - ¡No se preocupe! -;  - ¡Es mi deber! -.  - ¡Se encuentra, Usted, mejor! -.   - ¡Sí! -; - ¡Aunque a veces me siento algo culpable! -.   - ¡Culpable! -;  ¿Por qué? – No entiende a qué se refiere. El tono de su copiloto parece triste y desanimado. Incluso da muestras de sentirse, bastante defraudada. ¿De qué?.      -  Pero ese día no tenía que haberla abandonado -.  - ¡A qué se refiere! - Aquel inesperado comentario le deja, algo traspuesto.  Y a pesar, de la negatividad, intenta  sacarle algo más: "¡Algún mal rollo! ".  "¡Ya me entiendes!" – La mira, a la par que emite una pequeña e irónica sonrisa.   "¡No es nada!" – Aquel comentario, si que no lo esperaba.   Insiste un par de veces, más, sobre ello.  - ¿Cómo dijiste que habías abandonado a alguien? -.  ¡No es nada importante! -;  - Pero es que hace unos días, discutí con una persona, muy especial para mí.   -  ¿Es  tú novio?.  – ¡Sí!; ¡Más o menos! –. Bueno, parece que va por buen camino.   Su acompañante cambia de tema: "¡Estás casado!".   - ¡O tienes novia! -.   -¡Ehh..! -.  - ¡Bah! -; - ¡Eso es otra historia! -.    - Pero por ahora prefiero ser libre -;         - ¡Ya me entiendes! -  Al terminar de decir aquello, observa que su compañera le sonríe animadamente.    - ¡Bueno! -; - Será mejor, seguir conduciendo –. Dirige la mirada al frente, y aprecia que le faltan pocos kilómetros, para llegar al desconocido destino; mientras siente un pequeño baño de luz y calor sobre su cansado rostro.  .  

   

  

          Desgraciadamente,  sus pensamientos se resquebrajan en mil pedazos; al recibir información externa del terrible acontecimiento ocurrido en la línea de autobús 115.  Fue el propio inspector Ewil, quién se lo está  comunicando.  También, le informa que  el asesino está  contaminado por el Texaneiro; Y que han  encontrado en la Colonia Exoesférica I,  varias personas afectadas por las mismas consecuencias víricas.    Aquello,  por lo tanto, es  un problema generalizado no sólo de Calvano, sino del resto de miembros de la Sexta Confederación de Moonry.   Por otra parte,  se ha pedido ayuda a las otras dos comunidades Calvanianas de los Continentes de Gortex y  Taurun;  Para que elaboren, a todo tren, dicho antídoto; ante una posible pandemia generalizada. 

          Para lograrlo, se ha puesto en cuarentena a las personas infectadas en las Colonias Exoesféricas.   Y a partir de  aquel desgraciado e inesperado suceso, se podría llegar a un ritmo, quizás, incontrolable de  contagio, en el resto de las otras cuatro colonias artificiales;  que están situadas  a varios kilómetros de la última capa de la atmósfera.  





          Debido a este último acontecimiento,   han optado por  prohibir hasta nueva orden,  los viajes interestelares al planeta Calvano.   Aunque las relaciones diplomáticas con las cinco colonias,  son fuertes y estables. Llegado el momento de despedirse,  le comunica que le tendrá informado, en cuanto, sepa algo más.  Referente a su nueva compañía;   Dubil responde que está   en buenas manos.   Se despiden afablemente, y desconectan sus diferentes sistemas visuales y de comunicación; hasta más tardar.    Vuelta a la realidad,  siguen  circulando por aquel camino solitario.



   

   

          Tras apenas haber dicho esto,   observa con asombro,   la presencia majestuosa de una enorme granja,  situada a escasos metros de dónde ellos se encuentran. 

    

   

   

   

               Aquella esperada visión, significa que ya han  llegado al punto de destino. Por lo tanto, persisten llevando una velocidad prudencial, en dirección hacia la entrada principal;  cuyo enorme hueco luminoso, se encuentra rodeado por un  viejo vallado de madera, carcomido y deteriorado por el tiempo y el abandono.    Llegado el punto de conexión, disminuye vertiginosamente la velocidad hasta los cincuenta kilómetros por hora; Una velocidad adecuada para poder maniobrar sin entorpecimiento alguno. Por primera vez, atraviesa su acceso principal.     Bajo aquel inesperado hecho,  ambos ocupantes sienten un leve vuelco en el corazón;  nada más notar un cambio brusco de nivel, que le comunica que han entrado en una enorme planicie,  rebosante de grandes y desordenadas superficies de árboles viejos,  hierbas secas, polvo fino y tierras cuarteadas.  A pesar de ello,  continúan levitando unos metros más, hasta situarse en estado de reset frente a la descomunal edificación de maderas deterioradas y hierros oxidados; que antaño fue una activa y fructífera granja de ganado y cultivo.      Llegado a este punto del viaje;  sitúa una de sus manos encima de una pequeña pantalla táctil posicionada dentro del salpicadero,  e introduce digitalmente  varias órdenes de control y vigilancia de la zona.  Este acto pone en funcionamiento un pequeño y sofisticado sistema visual  de seguridad y vigilancia, que le permite controlar, con pausa tranquilidad, todo el inhóspito entorno que les rodea.    En escasos segundos,    Dubil observa las primeras imágenes, vistas desde diferentes ángulos y puntos de perspectiva.  Cosa que le agrada; ya que en un principio, todo está bien tranquilo. Y lo único que pueden apreciar con cierta nitidez, entre tanto polvo y partículas en suspensión; son las decenas de bolas, formadas por superficies enrevesadas de pajas flotantes que se van entremezclando entre finas y silbantes capas de polvo y arena que invaden todo su espacio móvil.    A continuación,   da por seguro el lugar,  y  reinicia la marcha en dirección hacia su más profunda oscuridad. Por último,  y  a medida que va entrando  por su ancho hueco de luz. Observan con gran expectación, la ferviente actividad de los rayos de sol que se deslizan tímidamente entre los huecos carcomidos de los gruesos maderos de sus viejas paredes y su deshilachado tejado.   Inesperadamente, y ante la ignorancia de su acompañante,  se detienen en el centro de aquella enorme granja; A lo que Dubil, le indica que ya han  llegado al final del viaje.  Por ello, su hermosa acompañante dirige la mirada hacia ambas direcciones;  y no observa más que polvo y elementos sólidos en suspensión.  Por lo que no entiende a qué se refiere.   Sin contar, que a escasos metros de ellos,  se divisan gran cantidad de viejos vehículos oxidados; que en el pasado utilizan   un sistema de propulsión tan antiguo y obsoleto, como son las cadenas y ruedas  pesadas de AceroTec.  Y por mucho que le diera a la cabeza, no logra  enlazar explicación alguna, a lo que está  viendo; Más, cuando desea encontrar un sitio, donde poder descansar un poco.



  

    

     En cambio, Dubil da   muestras de estar muy seguro consigo mismo.

     Poco a poco, la velocidad del vehículo, en suspensión vertical, comienza a descender; hasta detenerse, y permanecer, en todo momento, en estado de levitación sobre aquel suelo de arena, piedras y vida vegetal muerta.  Ajeno a toda está inerte actividad, nuestra atónita acompañante percibe, con cierta desconfianza e ignorancia, la existencia sólida y lejana de todo el interior de la descomunal granja, y sus variopintos elementos metálicos y oxidados, que florecen sobre su polvorienta superficie, y el resto de abandonados departamentos.   Incluso, presta especial interés, a la presencia de  las cientos de  alpacas de paja y bolas movibles de hierbas secas; que se amontonan en algunas zonas sucias y penumbrosas.  Inesperadamente, su visión se esfuma tal como vino, al sentir bajo sus pies, la extraña sensación de ser tragados por la misma tierra. Aquella nueva circunstancia, le vuelve a producir una molesta asfixia de sobrecogimiento. Su acompañante intenta quitar hierro al asunto,  diciéndole que no debe preocuparse; ya que está en buenas manos.    Pero por mucho que insiste en el tema,  aquella sensación de descenso va cogiendo más fuerza;  mientras en la zona envolvente del vehículo,  se van condensando densas nubes de polvo y paja; que impiden observar; ¿Qué es lo que está  pasando realmente?.



    

   

     Paulatinamente, a la sensación vertiginosa de descenso hacia la entrañas del planeta;   sus ojos tienen la capacidad de distinguir las diferentes capas o estratos variados de tierras, piedras y materias muertas que existen bajo los cimientos de la granja.    Inesperadamente, perciben con cierto temor compartido, un  imprevisible sonido mecánico; que parece  ser causante de aquel descenso hacia las entrañas del mundo, que ella desconoce.   Y ante su ignorancia, y con una amplia sonrisa de oreja a oreja, su compañero de viaje,   le insinúa en un tono tranquilo, que no debe preocuparse;  ya  que se encuentran situados encima de una plataforma móvil, que comunica con un lugar bastante más seguro, que el de la superficie.   Dubil observa gráficamente, las diferentes reseñas graduadas de las distancias que van recorriendo verticalmente.  Y  piensa que todo está yendo como hilo de cordel. 

     En estos instantes, se encuentran a veinte, treinta, cuarenta  metros;  Y al llegar a los cincuenta, la velocidad de descenso aumenta considerablemente hasta producir un efecto visual de deformación del entorno exterior; produciéndoles cierto  malestar visual.   Todas estas difusas imágenes en movimiento, son controladas, perfectamente, por varios sensores internos y externos que conectan directamente con su salpicadero central.  La primera información al respecto, le muestra que están descendiendo por un largo y estrecho túnel vertical; realizado en roca pura y  metal.   Además de contar con un nítido sistema de iluminación artificial.



    

     En escasos minutos,  llegan a los 350 metros;  Pero no tardan  mucho,  en llegar a los 650 metros.   Al situarse a los 750 metros,  observa en una de las pantallas informativas que falta  algo más del doble del recorrido transcurrido; para enlazar con el centro neurálgico de transporte rápido.

   

 

     Su sorprendida acompañante  parece  encontrarse muy desorientada al  llegar  a los 900 metros de profundidad.  Sobre todo, al observar la existencia de pequeños rótulos de colores que indican datos como la situación, de donde se encuentran,  y  las diferentes distancias a tener en cuenta durante el vertiginoso descenso.    Dubil opta, en ese momento, por dirigir la mirada,   una vez más, al salpicadero. Y  pone en funcionamiento un oculto sistema de estudio y prevención de los diferentes puntos vitales de ambos pasajeros.  Estos análisis están encaminados al  sistema nervioso, respiratorio, circulatorio y óseo.  El primer resultado indica que todo está perfecto.   Al  rozar el kilometro y medio de bajada,  sus frágiles ojos sienten un pequeño inducimiento de adaptabilidad a la nueva realidad.     En el momento exacto de rozar  los mil seiscientos metros,   presiente que ha  llegado al centro neurálgico que tanto ansia  encontrar.   En aquel punto de unión,   la plataforma de descenso comienza a aminorar; mientras sienten que tienen el corazón en un puño.   Transcurridos unos diez minutos de viaje, la plataforma se detiene justo al frente de una señal que les indica, el siguiente paso a dar.   Dubil pulsa un nuevo interruptor, y dispone en funcionamiento un complejo sistema de seguridad corporal que envuelve ergonómicamente los dos cuerpos; tanto sus pechos como cinturas y piernas.  Llegado a este punto, observa por otro visor interno que faltan escasos dos segundos,  para el siguiente paso a dar. 

     También, aprecia que todos los elementos articulados y metálicos están perfectamente, acoplados a sendos cuerpos; Lo que indica, que todo está preparado. Su acompañante no parece estar muy molesta con su obligada presencia.





     Dubil indica a su sorprendida acompañante que cierre, durante un segundo, los ojos y respire profundo. Ambos ejecutan el ofrecimiento. Y  en un cerrar de ojos,  la detenida plataforma desciende a una velocidad de vértigo; que produce indudablemente a ambos ocupantes una brutal sensación y sobrecogimiento de asfixia  y temor generalizado.  Repentinamente, vuelve a aminorar la velocidad, y sin darles tiempo a respirar, han recorrido unos treinta kilómetros de profundidad.  Por segunda vez,  la base de la plataforma se posa suavemente sobre un suelo duro y frío;   lo que indica que ya han tocado fondo.  

     A partir de aquí, logran apreciar frente a ellos,  la presencia de una pared rocosa;  y en el centro de la misma, la existencia de una ancha puerta metálica de color oscuro.    Sobre su ancha hoja se distingue una gran cantidad de puntos y barras luminosas de aspecto intermitente.   Y justo en el centro de ellas, una pequeña pantalla líquida que refleja el visionado de las distintas posiciones del vehículo;  en él que ellos se encuentran.   Repentinamente,  ambos tienen el extraño presentimiento de sentirse vigilados;  Lo cuál puede indicar que no se encuentran solos.

      Después de permanecer unos diez minutos de larga y tensa espera;  sus cansados oídos sienten, ante su asombro,  un leve zumbido que tiene  su origen en  aquel acceso restringido.     Su  inesperado sonido va acompañado de decenas de pequeños destellos longitudinales, que empiezan a  emerger de los diversos sistemas electrónicos, que florecen sobre su superficie metálica y oscura.   Todas las presencias de estas líneas luminosas son de un color verde fosforito;  y  van encaminadas con una  velocidad muy lenta, hacia donde ellos están detenidos.   Lentamente, las  distancias están disminuyendo, y  comienzan a sentir y percibir con miedo y expectación, un peculiar y verdoso brillo centelleante que termina por formar un pequeño mallado luminoso, a modo de paralepípedo tridimensional; encontrándose el coche en estado de levitación, y en el centro de esta peculiar forma regular.   






      Una vez más,  vuelve a sorprenderse, al escuchar un pequeño aviso del salpicadero, que le indica la desactivación automática de los cuatro propulsores de chorro de aire frío.  Cuyos empujes  osciloscópicos comienzan a disminuir su fuerza de empuje; acometiendo una perfecta sincronización hasta que su colchón adaptable de aire,  toca  el  suelo liso y frío de la desconocida estancia;  Este último paso, indica que el vehículo está  inmovilizado.    Y  en el preciso instante de encontrarse cien por cien, cerrados por aquellas cuatro paredes luminosas y brillantes;  el detective rompe  su silencio, e  indica que aquello es  un rutinario protocolo de seguridad.     Sin apenas,  haber tenido tiempo de acabar de decir aquello;  se escuchan cientos de disparos fugaces y centelleantes,  que golpean y envuelven con gran delicadeza todo el chasis y el resto de elementos sólidos externos, a una velocidad incontrolable e  inapreciable para el ojo humano.   Cada uno de sus intangibles e irrevocables impactos,  realiza  infinidad de veloces barridos por todos las zonas visibles y escondidas de su oscura superficie; dando como resultado un exhaustivo análisis de todos sus componentes mecánicos y eléctricos tanto internos como externos.

      Transcurrido el tiempo preciso de estudio e investigación,   todo aquel espectacular sistema de análisis se desvanece en el aire;  dejando no más que un leve sabor amargo de dudas e incógnitas enfrentadas.   Sin perder más tiempo,   pone en marcha el vehículo, coge el volante,  y  dirige su mirada hacia el frente.   Y  en esa dirección, observa que la hoja de acceso está  totalmente escondida;  permitiendo el paso libre hacia su oscuro interior.   






     Comienzan a avanzar hacia el frente, en dirección hacia el hueco de luz; del que no emerge luz alguna.   Seguidamente, atraviesan el  marco de la puerta;  mientras  sienten como pequeños dispositivos realizan una limpieza molecular de toda su superficie externa, en busca de cualquier sustancia o agente externo.    Al situarse en él otro lado de la misma, su compañera queda sorprendida al presenciar,  la existencia de un complejo y sofisticado sistema de túneles y  codos de unión, que bifurcan hacia otras redes profundas y desconocidas.   Ambas orillas del túnel están construidas en roca natural;  y justo sobre ellos,  se puede ver algunos dispositivos electrónicos tanto luminosos como indicativos de las diferentes direcciones a tomar.



   

     Dubil opta por reiniciar la aventura a paso humano hasta llegar a una bifurcación, que comunica con un tramo mucho más ancho y largo.   Al llegar a este peculiar nexo de unión,  aprieta   progresivamente el pedal del acelerador, e indica amablemente  a su acompañante, que tenga paciencia. 

    

   

     Nada más terminar de decir aquello,  se conecta automáticamente el resto de un complejo sistema nano tecnológico, que se adapta ergonómicamente, a  medida que recorre sus miembros superiores e inferiores;  como si de una flexible armadura se tratará.  Aquella extraña medida de seguridad y protección se amolda, visto y no visto, sobre sus frágiles carnes;  atrayendo la atención de la asustada acompañante, que observa con estupefacción como aquellos microelementos de aspecto metálico y articulado, forman sobre sus frágiles cuerpos, una flexible y blindada armadura, que les servirá de protección sobre sus respectivos asientos.

   

   

     Este hecho, dispone  en funcionamiento un segundo dispositivo, que no es más, que un mero controlador de los diferentes sistemas biológicos de ambos humanos.  Y en el preciso instante, de encontrarse preparados para continuar,   pulsa un tercer botón.  Y  fugazmente pasan de una velocidad 10  a los 350 Km  por hora,  en apenas tres segundos.  Velocidad suficiente para soldarse con su propio entorno que se deforma ante sus órbitas desorbitadas, como si de un espectacular Caleidoscopio de colores  se tratara.  Y en contra de lo que uno puede pensar,  Dubil sujeta perfectamente la  dirección del vehículo; sabiendo, inequívocamente, lo que debe hacer.  Minutos después,  los metros recorridos siguen aumentando, a modo de continuo goteo, hasta conseguir una velocidad  de 1350 kilómetros por hora.   Al llegar a esta potencia de desplazamiento desmesurada,  la luna delantera  pone en funcionamiento un peculiar sistema de protección visual, que produce el oscurecimiento de toda su superficie acristalada y del resto de los cristales.  Su principal cometido es la eliminación de cualquier deformación o entorpecimiento perceptivo que atañe problemas visuales a sus cansados ocupantes. Ya que hay que tener en cuenta que llevar una velocidad extrema, puede producir heridas oculares irreversibles.   Por lo tanto,  para evitar ir a ciegas; Dubil utiliza todos los medios posibles, que les sirvan de guía, para continuar adentrándose por aquellos laberínticos pasillos de infinitas profundidades.   Unos kilómetros de más, Intercambian diferentes direcciones, a través de fugaces bifurcaciones que comunican con otras calzadas viales de comunicación.  Cambios de movimiento tan rápidos e impercibibles, que apenas, les da tiempo a apreciar todos los elementos arquitectónicos que les separan del mundo exterior; como gruesas y ásperas paredes de roca  y piedra,  anchos e interminables tubos y tuberías metálicas  que se usan para la  conducción y abastecimiento de los diversos entramados energéticos y humanos; como sus respectivos visualizadores que intentan controlar y vigilar todas las operaciones, que están aconteciendo sobre sus dominios.   También, existen otros materiales fríos como el cristal y el acero; o simplemente, intangibles como el oxígeno y el aire reciclado.



   

   

     Durante aquellos tensos y profundos momentos de incertidumbre e incomprensión;  ponemos en una balanza,  la vertiginosa velocidad,   y en la otra,  el descenso progresivo hacia las entrañas  de Calvano.  Y  obtenemos un equilibrio casi ecuánime;  que indica que todo esto, se les está  escapando de las manos.   Para animar la velada,  el detective Dubil le pregunta en un tono amable,  si conoce  la  leyenda de los Ancestros.



   


    

    

   


CAPITULO XI



LA LEYENDA DE LOS ANCESTROS



   Al observar su sobrada ignorancia, comienza con su peculiar historia:

           "Como te han contado desde pequeña; Me refiero en la escuela; ¡Claro está!. En el año 2085 se produjo una terrible contienda bélica; en la que además de morir cientos y cientos de millones de personas, produjo un efecto devastador y desolador en todo el planeta;  Antiguamente llamado Tierra.   Los escasos doscientos millones de supervivientes; los llamados Ancestros;  un millón, más o menos, para arriba o para abajo. Pudieron hacerlo en una inesperada convivencia subterránea de unos doscientos búnkers, durante un tiempo determinado  de cinco siglos.   Los que continuaron con su vida como si no pasase nada de nada; fueron las  cinco colonias artificiales situadas  sobre la Exoesfera. . Pero lo que nunca, te contaron; Que como en toda sociedad que se precie;  también existen grupos delictivos u organizaciones con ansiedad de ánimo de lucro" – Hizo una breve parada,  para coger un poco de aire puro; Continuando inmediatamente con su peculiar historia:   "Cómo te estaba diciendo, dentro de estos centros comunitarios situados bajo el subsuelo.  Comenzaron a nacer en el seno interno de su  habitabilidad humana,  varios grupos delictivos o  agrupaciones criminales con ánimo de lucro.  Y a pesar de haberse creado con anterioridad, diferentes elementos de seguridad, de origen humano y electrónico; Que estaban  dedicados las veinticuatro horas del día en la  seguridad y control de sus amplias instalaciones;   no fue suficiente.  Y no debemos olvidar una segunda circunstancia;  que en caso de no ser controlada,  se podría salir el agua del vaso;  ¡Ya me entiendes!".   Realiza una segunda parada, y continúa hablando: "Durante los primeros años, fueron muy duros la convivencia entre todas las personas, animales y vegetales salvaguardados. Especialmente, por la aparición de ciertos  grupos de resistencia y oposición a las apretadas cartas de racionamiento y descanso;  que se repartían  como medida de prevención a un nuevo mañana" – Realiza una tercera parada, en esta ocasión para tomar un poco más de aire reciclado.

           Inmediatamente,  vuelve a tomar la palabra: "Los primeros problemas a la obligada convivencia,  tuvieron lugar, a raíz, de la aparición de un grupo considerable de perfectos entramados delictivos; que comenzaron a enriquecerse a costa de las necesidades de los demás".   - Su principal actividad estaba encaminada al robo y al intercambio económico de materias primas, explotación laboral y prostitución, en el mismo interior de los búnkeres subterráneos -.  – Este tipo de delitos llegó a unos niveles tan altos; que los mismos cuerpos de seguridad no eran suficientes para equilibrar la balanza -.  – Para contrarrestar este mal creciente; tuvo que entrar en escena, una oculta presencia que hasta la fecha, nadie, y por ahora, nadie conoce -.   - Me refiero a una organización secreta que tenía diferentes células de vigilancia y seguridad; encaminadas  a tal efecto -.  – Y si bien, te acuerdas, lo que te dije;  respecto a  la  gran contienda bélica que ocurrió  en el 2085 A.A -.  "Pues desde esa fecha hasta la actualidad,  siguen realizando el mismo cometido -.  Realiza otra nueva parada. Pero no tarda mucho en reemprender sus explicaciones; mientras continúan adentrándose por anchos recodos y pasillos iluminados.

    - Su forma de actuar, se realiza desde la sombra.  Porque, como antes te he dicho; deben evitar su existencia -.   –  Y gracias, a sus miles de actuaciones, lograron reducir drásticamente todo acto delictivo, hasta que volvieron a repoblar el nuevo mundo; Más o menos, unos cinco siglos, después -.   –  Y por último, cabe recordar que todos sus cometidos,  se ejecutan a través de otra serie de redes y sistemas de túneles, que poseen entradas ocultas con los diferentes canales de habitabilidad de los búnkeres y macro zonas de convivencia -. 



   

  

     - ¡Que es el lugar, dónde estamos nosotros! - Al terminar de decir sus últimas palabras; mira  con humildad a su joven  copiloto,  en espera de haberse explicado bien.  Pero, por la expresividad de su hermosa compañera, parece haber sufrido un leve shock orientativo; ya que no ha entendido, la mitad de lo que le ha dicho.  La única curiosidad que tiene al respecto; Es saber; ¿Qué tiene que ver, él, en todo esto?.  Su asombrado interlocutor responde que él es uno de ellos.   Pero eso,  es  otro cantar.

    




             Al terminar de escuchar esas posibles invenciones,  dirige la mirada al frente,  y observa reflejada en su luna frontal, y  a una distancia considerable, de donde se encuentran,  la imagen tridimensional de un enorme edificio de varios pisos de altura.  Su descomunal frontal esta forrado por gruesos paneles de cristal oscuro y traslúcido.    En su parte inferior,    se puede ver una ancha entrada de unos tres metros de altura que parece  ser un largo túnel; cuya profundidad está  rodeada de elementos fríos como el acero, y cálidos como  láminas de cristal con tonalidades oscuras;  Además, de existir diversos sistemas de vigilancia y control de la zona.

    




     Recorrieron unos metros más,  esperando que todo fuera tan tranquilo como hasta ahora.  Y al situarse frente a la ancha entrada, desciende la velocidad, detiene el vehículo y permanece en estado de reset o suspensión vertical.   Transcurridos un par de segundos, sienten una extraña fuerza de atracción que produce en el vehículo, un movimiento lineal y hacia el frente.      Poco a poco,  aquella sensación de dominio magnético va cogiendo más fuerz